5 directores poco conocidos que revolucionaron el cine

¿Qué es el cine? Serán cientos de personas trabajando en un estudio, usando el hardware más moderno y con maquinaria gigantesca que hace parecer a la producción más a la construcción de un edificio que a Transformers 7. O acaso será un pequeño grupo grabando con una cámara que pertenece más al cajón de tu padre que a un set de cine.

Ya mucho se ha dicho sobre este arte, como ha sido degradado por la industria y como ya no existen grandes visionarios como Hitchcock o Kubrick. Pero lo extraño es que existen cinco directores que han cambiado las reglas del cine para siempre y su reconocimiento se remonta  a selectas ceremonias y  ciertos rincones del Internet.

Desde una crisis existencial de un hombre sobre su dualidad de género hasta un viaje psicodélico de un vagabundo que junto a siete seres superiores buscaran la inmortalidad en una montaña sagrada, estos son los directores que cambiarán tu percepción del cine actual.

5. Mijaíl Kalatózov

¿Acaso una película cubana-soviética, enterrada en el olvido y repudiada por ambos pueblos, tendría el potencial de convertirse en la inspiración de grandes como Andréi Tarkovsky o Paul Thomas Anderson?

Esta es una pregunta que ni el propio Mijaíl Kalatózov se hubiera hecho, primero porque no sabía quienes serían estos dos directores, y segundo porque en su tiempo Soy Cuba (1964) era tomada como una película más de propaganda barata.

Como ocurre muchas veces con el cine de propaganda, siendo dos grandes ejemplos El Acorazado Potempkin (1925) y El triunfo de la voluntad (1935), no importa lo que retraten los grandes artistas, sino como lo hagan. Las mencionadas anteriormente significaron dos de las mejores películas de la historia, y Soy Cuba no se queda atrás.

Después del triunfo de la revolución cubana y la ruptura de relaciones diplomáticas con Estados Unidos, Cuba acudió a Rusia en busca de ayuda para promover sus ideales.

Fueron dotados de grandes realizadores para ello. El gran director, Mijaíl Kalatózov fue otorgado de libertades artísticas para el proyecto, y estas dieron frutos.

La implementación de técnicas innovadoras, como sumergir la cámara en el agua y tomas continuas que iban desde la terraza de un edificio hasta una piscina, pasando por un concurso de belleza que se realizaba en el piso inferior. Hicieron de esta película una joya adelantada a su tiempo.

Tanto en Cuba como en la Unión Soviética pasó sin pena ni gloria, al ser marcada de exagerada y patética por los estereotipos que representaba. Fue redescubierta treinta años después por los magistrales Martin Scorsese y Francis Ford Coppola.

Las decisiones creativas del director fomentaron las tomas continuas que observamos en películas recientes como Birdman o Enter The Void, y mostraron la belleza de los movimientos largos y sin cortes, como la cámara tiene presencia en pantalla al  igual que los actores.

Y como bonus, aquí dejo una de mis escenas favoritas de todo el  cine, que por casualidad es parte de Soy Cuba:

4. Thomas Vinterverg

Me sorprendí bastante cuando, luego de ver The Hunt (2012), le mencioné a un amigo el asombroso trabajo del director y me respondió que nunca había oído ese nombre.

Si menciono el nombre de Lars Von Trier la mayoría de los cinéfilos me dirán que lo conocen, ya sea por sus películas o por sus declaraciones embarazosas y controversiales.

Pero lo extraño es que su compañero de escuela y casualmente uno de los creadores del Dogma 95, es menospreciado en los grandes círculos sociales. No digo que no sea tomado en cuenta, digo que es abatido por la sombra del controversial Lars.

Este hombre dirigió Festen (1998), como parte del movimiento Dogma 95. Y no fue únicamente una película con reglas poco convencionales.

Festen o The Celebration, rompió los esquemas, no solo en la forma y estilo en la que fue filmada, sino de manera primordial, en su edición.

Tras tomas intercaladas y planos que representaban los diversos sentimientos de los personajes, obtuvimos una pieza única, que nos enseñaba que por medio de la edición y los movimientos de cámara, no es necesaria la absurda parafernalia que se usa hoy en día para contar una historia.

“Solo necesitas un yo.”

Además de las asombrosas proezas técnicas, Vinterberg no solo quería realizar un testamento del Dogma, sino mostrar el desprendimiento y repudio al cine de  patrimonio. Logrando ganar el Gran Premio del Jurado en Cannes.

La grandeza del director, declaró lo innovador del Dogma y anotó un punto en contra de las piezas históricas que formaban las reglas de lo que era considerado “buen cine”.

3. Robert Flaherty

El director de lo que podríamos llamar el primer y más famoso documental de la historia, Nanuk, el esquimal(1922).

La polémica rodeó al autor desde sus inicios y a más de noventa años es un tema recurrente en los estudiosos, el hecho de considerar a esta película como un documental.

Según su versión de los hechos, Robert ya había grabado numerosas cintas que se perdieron por un incendio (probablemente ocasionado por él mismo).

Luego de este suceso, volvió al donde residía y se decidió a filmar los “hechos” que lo rodeaban, en su apacible casa al norte de Canada.

“Nada que ver aquí.”

Por medio de tomas sobre la vida cotidiana de los Inuit y escenas donde el cazador más asombroso de la tribu muestra su valentía, el film cautivó a toda una generación.

Los resultados fueron asombrosos, y el director se estableció como uno de los cineastas más respetados del momento. Mostrándonos un retrato de una cultura y una asombrosa escena dentro de un iglú.

Si la historia terminara aquí, podríamos hacer una película biográfica y tener una película, que sería perfecta carnada para un Oscar. Pero lo que nadie venía venir, era que lo retratado fue falso.

“¿Los esquimales no viven en casas de hielo?”

Así de simple, todo lo mencionado en el documental es falso, fue una historia inventada por el director. La escena dentro del Iglú había sido montada, cortaron la estructura a la mitad para tener una mejor iluminación. Incluso el protagonista y su esposa no son quienes decían ser, el primero era un residente de aquella zona y la segunda era la esposa del mismo director. Estando la tribu Inuit extinta hace ya varios años.

No obstante, en vez de observar este hecho como algo malo, debemos tomar en cuenta las implicaciones que esto tuvo para el cine.

Además de trolear a la audiencia por décadas, Nanuk significó el paso del cine a explorar diferentes situaciones y sucesos.

Se coronó a sí mismo como uno de los padres del cine actual  forjando por medio de engaños su entrada, Robert Flaherty inventó el documental.

2.Charlie Kaufman

Quizás conocerán la faceta de Charlie Kaufman como escritor. Después de sus inolvidables trabajos donde destacan Being John Malkovich y Adaptation, ganó un Oscar por el guión de Eternal Sunshine Of The Spotless Mind en 2004.

Pero es muy poco conocida su carrera como director. Lo sorprendente del hecho es que sólo tiene dos películas en su repertorio. Y una de ellas apenas se encuentra en festivales exclusivos, por ahora.

Así que hablemos de aquella que se estrenó en el 2008,  que pasó fuera del radar de la audiencia y pudo ser apreciada por los pocos que vieron su valor.

Synecdoche, New York (2008), es considerada una de las mejores películas de la década. Trayendo consigo la mejor actuación de Philip Seymour Houfmann y una de las tramas más retorcidas y asombrosas de la historia del cine.

Ver esta película una vez es algo que no te servirá de nada si quieres apreciar en verdad lo asombrosa que es. Dentro de su complejidad encontrarás una historia deprimente y en momentos graciosa, llena de dilemas morales y metáforas extrañas.

La grandeza de la obra no reside únicamente en su complejidad, sino en la capacidad que tiene de deslumbrarte cada vez que la miras.

Como describió el propio director, muchos paradigmas fueron rotos al lograr la sensación de observar una obra de teatro. En las obras de teatro todas las funciones son diferentes, porque se realizan en vivo, en cambio las películas se escriben en piedra.

O eso se pensaba. Esta es una película que está abierta a diferentes interpretaciones y sentimientos, desenvolviéndose ante tus ojos.

No sólo ofrece una trama depresiva, diversos argumentos se forman de las crisis del protagonista, observando como su relaciones se desmoronan o como sufre al no poder identificarse con su persona sino con la señora de servicio de su esposa.

Las reglas del cine cambiaron, quizás por un momento mientras analizo esta película,  y eso es algo que sólo un maestro de tal nivel podría lograr. Para no alargarme, les dejaré la tarea de buscar este filme para que ustedes saquen sus propias conclusiones.

Aquí el trailer (si les sirve de algo):

1. Alejandro Jodorowsky

La inspiración de grandes cineastas como David Lynch, Federico Fellini, Darren Aranofsky y recientemente Nicolas Winding Refn. Alejandro Jodorowsky no es solo un artista trascendental. Entre sus diversas facetas encontramos también las de  escritor (novelista, dramaturgo, poeta y ensayista), director teatral, guionista, actor, mimo, marionetista, compositor de bandas sonoras, escultor, pintor, escenógrafo en cine, historietista, dibujante, instructor del tarot y sanador psicomágico

Este asombroso personaje, saliendo de su primera cinta Fando y Liz  (de la cual tuvo que salir corriendo de su proyección para no ser aplastado por la multitud furiosa), comenzó a cambiar las reglas verdaderamente al dirigir, protagonizar y escribir El Topo (1970).

Una película llena de filosofía oriental y simbolismo cristiano, donde la primera mitad transcurre en un desierto donde un hombre, tras dejar a su hijo de siete años (desnudo y a caballo) con unos monjes, buscará la iluminación al tratar vencer a los cuatro maestros del revólver, para luego ayudar a una comunidad de personas deformadas a salir del agujero en donde se encontraban.

La visión psicodélica de la historia nos mostraba el potencial artístico del maestro y nos preparaba para la asombrosa y revolucionaria Montaña Sagrada (1973). Una película financiada con la ayuda de John Lennon, donde George Harrison se negó a protagonizarla por tener que mostrar un primer plano de su trasero.

“Y ahora…un primer plano de tu trasero.”

Esta película es la única en basarse en el  eneagrama de la personalidad, presentándonos una trama en donde un vagabundo (parecido a Jesucristo) se une a siete seres, que representan a cada uno de los planetas, para buscar la inmortalidad en la montaña sagrada. Si Spiderman 3 no pudo  incluir a tres villanos en la trama sin destruir la franquicia, ahora díganme cómo diablos incluir el viaje esotérico de ocho personajes y su maestro en busca de la iluminación y la  inmortalidad.

Por medio de historias intercaladas de cada ser, la utilización de planos surrealistas, las asombrosas tomas que nos mostraban la vida alocada (y extrañamente pervertida) de los guerreros de cada planeta y el entrenamiento del vagabundo sin nombre cuyo maestro es el mismo Jodorowsky. Aprendimos la historia de cada personaje y se estableció una trama llevada a cabo fluidamente, mostrándonos uno de los mejores finales de todos los tiempos.

Dando una clase magistral de cómo introducir un argumento sin llenarnos de información irrelevante sobre el trasfondo de cada personaje (Christopher Nolan esto es para ti) y la utilización de diálogo

Sí entienden algo de Inglés aquí el trailer:

Además de lo anteriormente dicho, la industria del cine no podía permanecer tranquila cuando este maestro estaba suelto. Tomándose su rol de cineasta en serio, se determinó a seguir rompiendo las reglas de la cordura y el cine, al lanzar uno de sus grandes y más alocados proyectos a la fecha.

¿Crees que alguien me pueda superar?

Al tratar de adaptar la madre de la ciencia ficción Dune de Frank Herbert, Jodorowsky no pensaba seguir al cine tradicional para hacerlo. Tras reunir al gran y reconocido artista Moebius, junto a las mentes más grandes de aquel momento como H.R Giger, Jean Giraud y Dan O´Bannon, el plan era revolucionar al cine por completo y traer la sensación del LCD  al celuloide.

Tras reunir a personajes trascendentales como Salvador Dalí, Orson Welles (ambos recibirían cien mil dolares por minuto en pantalla), David Carradine y Mick Jagger en el reparto, la locura de un gigante se expandía al gastar dos millones de los nueve del presupuesto, únicamente en pre-producción.

Después de un guión comparado por el propio Herbert a una “guía telefónica”, miles de storyboards y un basto universo formado alrededor de la alucinante novela. El proyecto no llegó a la producción por falta de presupuesto, dejando a lo que pudo ser uno de los mayores logros cinematográficos con una duración que sobrepasaba las 14 horas, en la oscuridad.

Pero la historia no termina aquí, las productoras más grandes del momento recibieron libros conceptuales gigantescos con todos los dibujos y conceptos de la cinta. Usando muchos de los diseños en películas propias de cada estudio, y con la ayuda del equipo de O’Bannon, Foss, Giger y Giraud formado por Jodorowsky.

Posteriormente saldrían a la gran pantalla películas como Alien, Star Wars y Terminator, eso sin contar la inspiración de otras películas como The Matrix o Blade Runner.

Demostrando de una vez por todas la grandeza del autor, y que para cambiar la industria del cine no es necesario siquiera realizar una película, sino idear un proyecto revolucionario.

Sí quieres saber más del caso, ve el genial documental Jodorowsky´s Dune:

Dato curioso: Alejandro Jodorowsky es chileno, así que…VIVA LATINOAMÉRICA!

 

Juan Pablo Orellana.

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