Cine Bizarro: Caso #6 – “Barton Fink” (1991)

El proceso de la creación es una de las cosas más difíciles de explicar dentro del entorno de las artes; una combinación entre la mente, el entorno y el alma del creador, crean una química misteriosa que puede llegar a producir un resultado increíblemente único y maravilloso, como también, genérico y desastroso. El origen de las ideas es igual de misterioso, ya sea a la hora de componer una canción, pintar una imagen o escribir una historia, estas “ideas” que hacen su hogar en el éter que nos rodea son aún más misteriosas ¿De dónde provienen? y ¿Cómo llegamos hasta ellas? estas son preguntas difíciles de responder, pero que forman parte del día a día de todo creador.

De todas las cintas que se han hecho sobre el tema de creación (y de la escritura en específico) como: “Adaptation”, “Fear and Loathing in Las Vegas”, “Trumbo”, “Misery”, o la magnífica “End of the Tour” hay una película que resalta entre todas por su singular estructura y atmosfera…

Caso #6

Barton Fink (1991)

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Los hermanos Coen, maestros de lo cotidiano hecho magia, son realizadores increíblemente singulares, ninguna de sus películas se ve atada por contextos políticos o sociales de ninguna de las épocas durante las cuales fueron filmadas, al contrario, los hermanos parecen encontrar un enorme placer en contar historias sobre el hombre común que degeneran en situaciones disparatadas que muy pocas veces tienen algún tipo de resolución significativa. Sin duda esto proviene de la misma esencia de los hermanos como personas, que viven en un mundo en donde la respuesta a la pregunta ¿Cuál es el propósito de la vida? siempre queda sin resolver si no es el propio individuo quien sintetiza la respuesta a partir de sus experiencias. Por ello muchas de sus cintas parecen contar historias sin importancia y misterios sin respuesta. Barton Fink no es ninguna excepción. ¿Pero de que va?

La película nos relata la historia de Barton Fink un dramaturgo cuya primera obra en Broadway es un éxito rotundo, su representante, tomando ventaja de la situación le pide a Fink que viaje a Hollywood en donde gracias a la buena recepción de su obra está siendo buscado para trabajar y escribir películas. Fink, no muy convencido por la propuesta al final accede al darse cuenta que el dinero fácil que hará en Hollywood le brindará el financiamiento necesario para su vida como dramaturgo en New York. Cuando Fink llega a Los Angeles se aloja en el decrépito Hotel Earle y el estudio le asigna escribir el guion de una película de lucha libre (tema sobre el cual Fink no posee conocimiento alguno). Fink cae un bloqueo de escritor que le impide escribir el guion y comienza a pasar sus noches en conversación con Charlie, su vecino de la habitación continua, lo que sigue después es un viaje hacia lo surreal mientras la cordura de Fink se desborona más y más.

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“Escribir es fácil: Todo lo que se hace es mirar a una página en blanco hasta que gotas de sangre comienzan a formarse en tu frente.” – Gene Fowler

Barton Fink es primero que todo un estudio de personaje, la cinta está muy más preocupada sobre el estado mental y emocional de Fink que en lo que sucede alrededor de él. Por lo tanto, Fink como personaje está increíblemente bien escrito e interpretado (Por un excelente John Turturro) y con cada revisión de la cinta se puede observar infinidad de detalles que hacen de él uno de los personajes más realistas dentro de la filmografía de lo Cohen. Fink es un mar de contradicciones e ironía; un escritor cuyo estandarte es decir que escribe para el “hombre común”, termino que ya de por si nos dice que Fink ha construido una pared entre él y el público que tanto estima y para el que escribe con tanta pasión, Fink no se considera a sí mismo como parte del “hombre común” al contrario. El lugar donde esto es más aparente es en sus conversaciones con Charlie; un vendedor de seguros y que representa al “hombre común” en toda su definición, en muchas oportunidades Charlie se ofrece a compartir sus historias con Fink, pero este atrapado por su propio ego y aspiraciones intelectuales, está completamente desinteresado en ellas.

Fink está atrapado en su propia pesadilla al no poder crear una nueva historia, las dudas sobre su talento y propósito de vida se apilan una sobre otra, sin darse cuenta de lo poco conectado que esta con la audiencia para la que dice escribir. Quizás una flecha por parte de los hermanos a los miles de intelectuales alrededor del mundo que hablan del proletariado, ideologías socialistas y demás montados en una plataforma desde donde “el hombre común” se ve a la lejanía y se trata más como un objeto de estudio que como un ser viviente con sentimientos, necesidades y deseos. Sin duda también una llamada de atención a los intelectuales dentro y fuera del cine, quienes desestiman el medio por su naturaleza comercial y que como Fink no entienden que no es en Broadway sino en una sala de cine local en donde “el hombre común” recibe las historias que le interesan y entretienen.

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Para ser un guion sobre un guionista que no puede escribir, Barton Fink es el perfecto ejemplo de un guion único y bien estructurado. Sobre todo si tomamos en cuenta que fue escritor a consecuencia de un propio bloqueo de escritor que sufrieron los hermanos Coen durante la escritura del guion para “Miller’s Crossing” en donde los hermanos se dieron un respiro de aquella historia y comenzaron a escribir lo que sería Barton Fink. La película es sumamente enigmática por el uso de simbología e iconografía que hasta hoy en día son insuperables en una película de los hermanos. La cinta de por si engaña al espectador quien durante la primera parte piensa estar viendo una parodia sobre el sistema de Hollywood (algo que estaría más acorde decir de Hail Caesar!), para después cambiar velocidades y convertirse en un misterio que el espectador quizás no este del todo interesado en resolver pero que aun así es fascinante y frustrante de igual manera.

Junto a una interpretación maravillosa del siempre genial John Goodman, Barton Fink es una película que todo amante del cine y todo aspirante a entrar en la industria debería darse la oportunidad de ver y estudiar. Podrá ser frustrante, misteriosa, absurda y paranoica pero también es una de las cintas más inspiradoras sobre el arte del cine.

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@NelsonAG

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